miércoles, 8 de julio de 2009
miércoles, 1 de julio de 2009
Popovers: las nubes acorazadas

Nuestros servicios secretos han descubierto que las nubes, no contentas con su acoso continuo a nuestros vecinos ingleses, les han robado importantísimos documentos que contenían la receta del yorkshire pudding y han adaptado la receta para crear armaduras protectoras. Podemos afirmar que esta nueva coraza no supone ningún peligro ya que los americanos la conocen desde hace años bajo el nombre de popovers. Sus estudios sobre esta envoltura muestran que dada la naturaleza claustrofóbica de las nubes, éstas tienden a escapar de ella por el más mínimo intersticio y cuando no lo consiguen sufren un ataque de pánico que las hace condensar arruinando su defensa.

Llevaba tiempo queriendo compartir con vosotros esta receta ya que varios de mis amigos que viven en las nubes me tienen al corriente de le que por allí acaece. El miedo a revelar secretos comprometedores me ha hecho esperar el anuncio oficial de la armada meteorológica. Los popovers no son ni más ni menos que panecillos crujientes al exterior y esponjosos y ahuecados en el interior cuyo nombre proviene del hecho de que durante la cocción se genera vapor que hace que se hinchen y desborden del molde.
Para realizar 6 popovers necesitaremos 1 huevo, 150 ml de leche, 75 g de harina, una cucharada sopera de mantequilla y una pizca de sal. Lo primero que haremos es precalentar el horno a 230°C mientras mezclamos el huevo batido con la leche y la mantequilla fundida. Añadimos la harina, la pizca de sal y batimos ligeramente. Una vez preparada la masa untamos los moldes con aceite y los rellenamos un poco menos de la mitad, dejando margen para que se puedan expandir a sus anchas. Es recomendable precalentar los moldes en el horno porque ayuda a que se genere el vapor rápidamente, eso si tened cuidado de no quemaros al untarlos con el aceite. Introducimos los moldes en el horno a una altura media-baja y los dejamos cocer durante unos 20 minutos, hasta que veamos que se han hinchado y empiezan a dorarse por arriba. A continuación reducimos la temperatura a 190°C y los dejaremos en el horno hasta que estén firmes, crujientes y bien dorados. Unos minutos antes de sacarlos conviene pincharlos con un cuchillo para que la nube de vapor que esta aprisiona en el interior pueda escapar. Si no hacemos esto el vapor condensara al enfriarse desinflando el popover y nuestra ilusión.

En Norteamérica suelen comerse con mantequilla y mermelada en el desayuno aunque se pueden adaptar de mil formas distintas. Una que da buen resultado es abrirlos longitudinalmente y rellenarlos con queso de cabra, un poco de miel y unos granos de sésamo gratinándolo levemente. Existe también la posibilidad de introducir el queso de cabra en la masa. Para ello antes de mezclar la leche con el resto de ingredientes la calentaremos con 50g de queso de cabra hasta conseguir una mezcla homogénea. En este caso los popovers se hinchan menos pero su interior es más esponjoso. También se obtienen buenos resultados añadiendo 3 cucharadas pequeñas de mostaza y un poco de pimienta la masa. Voy a acabar con el ejemplo a no seguir que es sustituir el queso de cabra por foie gras: solo conseguiréis malgastar tan exquisito manjar.
Libellés :
harina,
huevo,
leche,
mantequilla
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